Tecnología

¿Qué se puede hacer con un altavoz inteligente?



,
ALTAVOZ-INTELIGENTE

Si hay un producto en lo que toca a la tecnología en el que todo el mundo parece de acuerdo que seguirá creciendo de forma exponencial es el altavoz inteligente. La llegada de los Echo de Amazon a nuestro país, acompañada por el aterrizaje del HomePod de Apple, ambos que han seguido los pasos de los altavoces Google Home, ha revolucionado de alguna manera la manera en la que utilizamos la tecnología en nuestros hogares. Ahora bien ¿sabemos qué son exactamente y para qué sirven los llamados smart speakers?

Se trata de unos altavoces aparentemente convencionales en lo que toca al aspecto estético pero cuya funcionalidad va mucho más allá de reproducir música; los ubicaremos en nuestra casa en aquellas estancias que ocupemos con más frecuencia como el salón, dormitorio e incluso los baños. A diferencia de los altavoces que conocemos hasta la fecha, estos se encuentran en permanente escucha, de manera que cuando invocamos el comando de voz que los activa, analizan nuestra orden y la ejecutan. Así, por ejemplo, podremos encender y apagar las luces con órdenes como “Alexa, enciende la sala” (en el caso de los Echo) o bien, “Oye, Siri, apaga a cocina” (si tenemos el HomePod de Apple).

Qué se puede hacer con un altavoz inteligente

El listado de posibilidades dentro del hogar de este tipo de dispositivos es muy amplio y lo más interesante del asunto es que irá creciendo a medida que avance la tecnología, pero aquí dejamos una buena muestra de funciones útiles:

Encender y apagar luces

Si adquirimos bombillas conectadas (cada vez más habituales en tiendas como Amazon o incluso IKEA), podremos encender y apagar luces de viva voz; pero además, podremos crear escenarios, en los que al decir “Alexa, buenas noches”, los altavoces se encarguen de apagar todas las luces de la casa y, por ejemplo, darnos el parte meteorológico del día siguiente.

Encender y apagar la calefacción

Además de las bombillas conectadas, también podemos adquirir un termostato inteligente que se lleva a las mil maravillas con este tipo de dispositivos de manera que podamos encender la calefacción dando la orden por voz y también de forma remota desde el móvil.

Resolver dudas

La ventaja de los smart speakers es que proporcionan la sabiduría de todo un sistema basado en la inteligencia artificial al que podremos preguntar dudas de carácter general (historia, ciencia, resultados deportivos…), pero también operaciones matemáticas, conversiones de divisas, distancia entre ciudades, etc.

Llevar nuestra agenda y saber si necesitaremos paraguas

A modo de mayordomo virtual, sin poner un pie en la cama podremos pedir al asistente que nos diga en voz alta las citas del día o la semana y la situación del tiempo y el tráfico en la zona; realmente útil para saber si necesitaremos un paraguas o abrigo. De la misma manera, podremos decirle que nos apunte citas en el calendario con la voz.

Gestionar la lista de la compra… y cualquier recordatorio

Se trata posiblemente de una de las funciones más populares: “Alexa, apunta zanahorias en la lista de la compra”, o bien, recuérdame que llame a mi madre mañana por la mañana. Pequeñas cosas que nos facilitan la vida enormemente.

Música a todas horas y podcasts

Pero pese a todo de lo que son capaces los altavoces, no podemos omitir que una de sus funciones más utilizadas es reproducir música a todas horas y es que soportan los servicios en streaming más populares (Spotify, Apple Music, Google Music, etc.). Y quienes sean aficionados a los podcasts, podrán escucharlos a través de estos dispositivos sin más dificultad que pedirlos con un comando de voz.

¿Merecen la pena tener un altavoz inteligente? Sería fácil pensar que se trata de un capricho de nuestro tiempo, una modernidad que nos hace gastar dinero, pero lo cierto es que una vez que se prueba, resulta difícil imaginarse la vida sin él. Y los modelos más económicos cuestan poco más de 30 euros.

COMPARTIR
Jose Mendiola

Sobre el autor: Jose Mendiola

Experto en tecnología, colaborador habitual de El País .

DÉJANOS UN COMENTARIO